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El plástico está asesinado a nuestros océanos y mares

La fabricación de plásticos es una área de negocio muy potente en la economía mundial, pero también uno de los principales causantes de graves problemas ambientales y de salud, que además mata a miles de animales cada año.

La producción de plástico ha reventado las cifras en los últimos 50 años, pasando de 15 millones de toneladas en 1964 a 311 millones de toneladas en 2014, y se espera que vuelva a duplicarse en los próximos 20 años. Y lo más grave de todo es que, según las últimas investigaciones de Jenna Jambeck de la Universidad de Georgia, aproximadamente 8 millones de toneladas de basura son desechadas en los océanos y las previsiones esperan que se duplique en el curso de los próximos diez años.

Durante los últimos 50 años, se ha incrementado la producción de plástico en casi 300 toneladas en un año.

Si seguimos contaminando los océanos con plástico a este ritmo desenfrenado, habrá más plástico que peces en los océanos. Basándose en esto, la ONU ha declarado que la contaminación plástica en los océanos es “una preocupación común para toda la humanidad”.

La lista del origen de los plásticos que asolan nuestros océanos es muy larga, demasiado… El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) estima que el 80% de la basura que llega a los océanos proviene de actividades terrestres, incluyendo: basureros, industria, descarga de desagües, turismo… y, por otro lado, el 20% proviene de actividades comerciales realizadas en el entorno acuático.

El 20% de los desechos plásticos proceden de actividades comerciales en el mar, como la pesca, los cruceros o el transporte de contenedores.

Los mamíferos marinos, las aves y los peces tienen una alto riesgo de fallecer cuando se enredan en viejas redes de pesca, cuerdas y bolsas de plástico, o cuando se tragan piezas de este material. Entre las especies de aves marinas, más del 90%, tienen plástico en sus estómagos, y el 25% de los arenques sufren la misma carga. Así mismo, hoy en día, hay microplástico en muchas almejas y puede perjudicar a su capacidad de reproducción.

El reto ambiental de los residuos plásticos en los océanos es muy claro, la ONU recomienda que actuemos ya, que no dejemos pasar el tiempo, porque la situación es realmente preocupante. Los científicos todavía saben muy poco acerca de si el microplástico puede causar la acumulación de materiales nocivos en la cadena alimentaria, y si puede suponer una amenaza para los seres humanos y los ecosistemas. Por lo tanto, este tema debe ser investigado mucho más.

Se estima que más del 90% de las aves marinas tienen plástico en sus estómagos.

Plastic change, buscando soluciones para la contaminación plástica

La organización danesa Plastic Change está liderando la revolución para resolver este grave problema con una serie de proyectos, entre otros con el proyecto MEGA DATA o el proyecto Plastfree Sea, así como con diversas campañas de concienciación para dar visibilidad a la causa del asesinato premeditado de nuestro ecosistema.

Así mismo, están llevan a la práctica acciones formativas, ya que, por suerte, los estudiantes se interesan cada vez más por el problema de la contaminación plástica y quieren involucrar a esta franja social a través de planes educativos útiles para que Dinamarca pueda convertirse en un país pionero en lo que se refiere al uso sostenible del plástico.

Plastic Change tienen claro que involucrar a los jóvenes es una parte muy importante de la solución al plástico en nuestro entorno marino, pero los adultos también tenemos que ser conscientes del problema y empezar a tomar medidas respecto a nuestro consumo diario de plástico.

¿Es posible una vida sin plástico?

Nuestro día a día es un devenir constante de productos con materiales plásticos; alimentación, material de oficina, complementos de moda… porque al fin y al cabo, ya casi todos los productos tienen cierta relación, directa o indirecta, con dicho material, sea en el envase, en su composición o, simplemente, el hecho de usar la bolsa que nos entrega el establecimiento en el momento de la compra.

Según reflejan en un estudio, los plásticos reciclados pueden costar hasta un 10% más que los materiales vírgenes.

Aunque poco a poco vamos avanzando, quizás demasiado lento en comparativa al enorme daño e impacto que estamos infligiendo a nuestro planeta, pero nos queda mucho camino por recorrer y necesitamos la implicación de la ciudadanía, pero también, incluso más, de las instituciones que nos gobiernan y de las grandes empresas, en gran parte culpables de lo que está sucediendo.

Hay empresas como LUSH que son un ejemplo de compromiso y respeto al medioambiente y los animales, y en el caso del consumo de plástico están muy implicados a través de un programa de reciclaje muy eficiente, en el cual te regalan producto si llevas a reciclar un número determinado de sus envases usados. Además han realizado varias campañas de concienciación y han publicado artículos de interés en relación a este tema, y uno de ellos nos da pie a cerrar con una propuesta a nuestros lectores:

¿Intentamos cambiar nuestra relación diaria con el plástico?

La vida sin envases, la viabilidad de una vida sin plásticos basado en el movimiento Zero Waste (cero desechos) [Pinchar Link], que propone consumir de una forma distinta, renunciando a todos los envases de plástico que no necesitas para crear así un futuro mejor para el medio ambiente.

Fuente: Plastic Change  I  Fotografía: Plastic Change I Chris Jordan

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El equipo de Guau Post está formado por activistas por el bienestar animal, entre los que se encuentran periodistas, veterinarios, educadores, fotógrafos, escritores...

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